jueves, 2 de octubre de 2025

Islandia, tierra de hielo y fuego

Nuestra primera visita es la Cascada Seljalandsfoss. El río Seljalandsá, el 'río líquido', cae cerca de 60 metros en lo que en otros tiempos era una escollera sobre el océano y que hoy marca el límite entre las Tierras Altas y el resto del país.

Desde allí fuimos a la Cascada Skogafoss. Situada en el tramo final del río Skógá, probablemente la cascada más famosa de Islandia y una de las más hermosas. Tiene 62 metros de altura y casi 30 de anchura. Se ubica en un paraje impresionante: el agua cae sobre un lecho de piedras negras que contrastan con el verde esmeralda de las laderas que rodean la catarata. La cascada puede admirarse tanto desde abajo, o subir unos más de 400 escalones y disfrutar de unas espectaculares vistas desde la parte más alta. 

 

Vik i Myrdal, es un pueblo frente al mar situado en el sur de Islandia. Se encuentra a la sombra del glaciar Mýrdalsjökull, que cubre el volcán Katla. Estuvimos visitando la Reyniskirkja, una iglesia de madera que data de 1929 y había unos recién casados haciéndose fotos. La playa de Reynisfjara tiene guijarros negros, columnas de basalto y las formaciones rocosas de Reynisdrangar. 

Desde allí llegamos a la península de Dyrhólaey y su gran arco rocoso.

La playa de Reynisfjara tiene guijarros negros, columnas de basalto y las formaciones rocosas de Reynisdrangar. Los acantilados de la montaña Reynisfjall albergan aves marinas, como los frailecillos.